lunes, 23 de febrero de 2009

La ciudad de Madrid


EL URBANISMO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MADRID HASTA EL SIGLO XVII

por Juan José Martínez

La ciudad de Madrid tiene una larga historia que se remonta a la época de dominación islámica en la península Ibérica y que ha quedado marcada en su trazado urbanístico: el tipo de construcciones, la forma y tamaño de sus calles o el propio nombre de las calles...



La ubicación de la fortaleza musulmana que fue el origen de la actual ciudad de Madrid no fue casual, tampoco el nombre Mayrit (abundancia de manantiales), junto al río Manzanares y diversos arroyos, pero situada en una terraza del mencionado río y por tanto a cierta altura facilitando la defensa. Se trata de un ribat fundado entre el 850 y el 886 por el emir Mohammad ben Abd al-Rahmman, ligado a la yihad (guerra santa) en momentos de peligro por ataques cristianos y con el objetivo de defender y servir de refugio a las caravanas de mercaderes.

       
El crecimiento de la ciudad en torno a la alcazaba se extendió hacia el sur y este por las dificultades del terreno (río Manzanares y arroyo Arenal); como la mayoría de ciudades de origen musulmán presentaba un trazado irregular, calles estrechas y con forma laberíntica, con una muralla (restos aún visibles en la Cuesta de la Vega) sembrada de torres cuadradas almenadas que rodeaba la Medina. Contaba con una mezquita (más tarde llegó a tener tres), zoco, calles de artesanos, baños (hammam) y un arrabal mozárabe en su exterior, aunque posteriormente su crecimiento se desbordó también fuera de las murallas.



Mayrit era una posición defensiva en la Marca Media, por tanto su población era pequeña y con marcado caracter militar; de tal manera que se veía envuelta en las refriegas habituales de las zonas de frontera. Sin embargo, a finales del siglo XI, tras la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, Madrid pasó a formar parte del reino de Castilla sin sufrir destrucciones, aunque eso no le evitó sufrir sucesivos ataques y asedios por parte musulmana. A causa de uno de ellos surge en la toponimia de Madrid los jardines del Campo del Moro, junto al actual Palacio Real.

Restos de la muralla árabe (siglo IX) con la catedrel de la Almudena al fondo

A lo largo de la Edad Media hubo dos periodos de crecimiento urbano. El primero entre los siglos XI y XII, ya bajo dominio cristiano, cuando la ciudad creció poco debido a que seguía desempeñando un papel fronterizo y militar. La actividad económica más destacada sigue siendo la agricultura (calle huertas, cuesta de la vega), no sin razón el patrón de la ciudad, San Isidro, es un campesino. Se caracterizó por un trazado viario que contaba con varios ejes principales, siendo el más importante el que unía las puertas de Guadalajara y de Santa María, y que actualmente se corresponde con el último tramo de la calle Mayor. El resto de la retícula es muy irregular, herencia de los árabes, donde caben destacar las plazas de la Paja, de Santiago y la de Santa María. Próximo a la ciudad, en la zona noreste se localizaba el primer arrabal de origen monástico, San Martín, generando un plano más rectilinio. Por el sur se creo un barrio mudejar al otro lado del arroyo San Pedro (el barrio de la morería).


El segundo periodo comienza después de la victoria de Alfonso VIII en las Navas de Tolosa (1212). Madrid dejó de ser una ciudad de frontera y empezó a experimentar un crecimiento urbano progresivo, principalmente en sentido este, que abarcaría los siglos finales de la Edad Media. Las formas dela ciudad son semejantes a periodos anteriores, si bien destacan la nueva plaza del Arrabal (futura Plaza Mayor) y los arrabales conventuales de Santo Domingo, y parroquiales de Santa Cruz y San Ginés (habitado por artesanos del cuero, hileras... como recuerdan los nombres de las calles de su entorno).

En el siglo XV la ocupación del espacio estuvo promovida por el concejo madrileño, cediendo solares de los arrabales a musulmanes y judíos. El interior de la ciudad, por el contrario, fue tomando un aspecto más señorial con la construcción de caserones con torres y portadas, como la conocida Casa de los Lujanes de la plaza de la Villa. También aparecieron nuevas fundaciones monásticas como el Convento de Santa Clara (1460).

Ubicada en la plaza de la Villa, la Casa de los Lujanes es la única casa palacio medieval que se conserva en Madrid. De planta irregular, su fachada presenta una portada gótica con los escudos de armas de esta familia madrileña, si bien, su elemento más destacado es la torre, pues en la Edad Media este tipo de mansiones eran una mezcla de palacios fortaleza.

Será en el siglo XVI cuando se produzca un hecho fundamental en la evolución de la ciudad de Madrid: Felipe II la elegirá como sede de la Corte (residencia oficial del Rey) y por lo tanto se convertirá en la capital del Imperio (honor que disfrutará hasta hoy, exceptuando un breve período de 1601 a 1605 en que lo fue Valladolid). A partir de ese momento la ciudad tendrá un rápido crecimiento, por ejemplo en los primeros 40 años de Madrid como Corte la población se multiplicó por cuatro y el número de casas por tres.

En esas circunstancias y como consecuencia de la Regalía de Aposento (orden que obligaba a reservar la segunda planta de las viviendas a los funcionarios del Rey que llegaban a la villa)  surgieron en Madrid las llamadas casas a la malicia, que consistía en levantar una segunda altura en la parte interior, alrededor del patio y que quedaba oculta a la calle, consiguiendo ampliar el espacio habitable sin conocimiento de las autoridades, necesario en momentos de tanta demanda y muy al estilo de la picaresca tan habitual de aquellos tiempos.

Maqueta de casa a la malicia de Madrid (Museo de la Ciudad)

El nuevo caserío de la ciudad se fue estableciendo entorno a los caminos que llegaban a la Villa (Alcalá, Carrera de San Jerónimo, Atocha, Embajadores, Toledo...), construyéndose las casas a ambos lados de estos ejes principales; por el oeste, fue importante la apertura en 1577 de la calle Segovia hasta su encuentro con el puente homónimo que años antes había construido Juan de Herrera. También se van a crear nuevos ejes urbanos como los de las calles de Leganitos o ancha de San Bernardo y se urbanizan los caminos de Fuencarral y Hortaleza hacia el norte desde la puerta del Sol.


Esta es la razón por la que estos barrios carecieron de la regularidad deseada, como vemos en la imagen con los que surgen entre las calles Hortaleza y Fuencarral, y entre Alcalá y la Carrera de San Jerónimo. No obstante, en algunos nuevos barrios si se aprecia cierta regularidad, como por ejemplo los de Afligidos y Maravillas, si bien, su trama presenta algunas carencias en cuanto a su longitud, anchura y geometría.


Las zonas más antiguas de la ciudad fueron objeto de una profunda remodelación, poco a poco se fueron derribando las murallas medievales y buena parte de sus puertas para poder ampliar las calles y crear nuevas plazas comerciales. Pero todo el crecimiento urbano que se venía operando con gran intensidad desde el establecimiento de la Corte, quedó interrumpido a partir de 1625 con la construcción de una nueva cerca que rodeaba toda la ciudad, por lo que las casas ganaron en altura y se levantaron nuevos edificios, destacando los oficiales, como la carcel de corte, el ayuntamiento o la casa de la Panadería (situada en la Plaza Mayor)





En la imagen anterior podemos observar uno de los más famosos planos de la ciudad de Madrid en la época moderna, el plano Teixeira de 1656 (para analizarlo en detalle pincha aquí). Luego lo podemos comparar con la imagen posterior de la trama urbana, donde aparece también un nuevo sitio real en Madrid para el disfrute de los monarcas Habsburgo, el Buen Retiro, que con el tiempo y no pocas transformaciones se ha convertido en un maravilloso parque histórico en el casco histórico de la ciudad.





Con el final de la dinastía Habsburgo española al comienzo del siglo XVIII se iniciará un nuevo periodo en el urbanismo y desarrollo de la ciudad de Madrid, en especial durante el reinado de Carlos III, popularmente llamado el mejor alcalde de Madrid, pero eso ya es otra historia...

Para más información podéis consultar estas páginas:

http://www.madridhistorico.com/seccion5_historia/index_crecimiento_medieval.php?idmapa=15&id=1

http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos/bachillerato/historia/madrid_virtual/

http://www.artehistoria.jcyl.es/artesp/contextos/8114.htm

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el artículo.

Ricardo Márquez dijo...

Hola Juanjo,

Muy sencillamente explicado y ameno. Buen trabajo.

Saludos.

lopez dijo...

Hola Juanjo,

Soy autor de algunas de las ilustraciones que utilizas en tu gran artículo. El inconveniente está en que, dichas imágenes, están protegidas por los derechos de autor y publicarlas así en tu blog de internet sin, ni siquiera, mencionar al autor, el libro y la editorial de donde las has sacado, contraviene dichas leyes.
Yo no puedo oponerme a que las muestres o proyectes en tus clases, de hecho, me sentiré muy halagado por ello. El problema es que las cuelgues en internet sin mi permiso y el de la editorial y eso supone un grave perjuicio para nosotros.
Te ruego que las retires. Si quieres ponerte en contacto conmigo mi correo es pedrolopezcar@telefonica. net
Un cordial saludo.
Pedro López

Xenopshilla dijo...

Juanjo, gracias por publicar esto...la verdad me sirve de mucho dado que dependo de este trabajo para aprobar una asignatura.
No obstante si tuvieras mas informacion de madrid y su entramado y demás ponte en contacto conmigo.
El trabajo es para mañana...asique no pasa nada si cuando lees el comentario ya ha pasado el tiempo.
De todas formas me ha servido de mucho.

mi email : amuscoarriba@hotmail.com