Uno de los aspectos más debatidos tras unas elecciones en España es la manera en la cual se reparten los escaños al Congreso de los Diputados y sus consecuencias, en especial si ninguno de los dos grandes partidos nacionales PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y PP (Partido Popular) obtienen mayoría absoluta, pese a que el propio sistema está diseñado para favorecer la obtención de mayorías.

Este hecho condiciona enormemente el reparto de diputados puesto que produce desequilibrios incluso a pesar de los intentos de compensarlos; así por ejemplo existe un exceso de representación en provincias con escasa población (por ejemplo Soria o Teruel) frente a la poca representación de provincias muy pobladas (Madrid, Barcelona). Este hecho hace que se diga en ocasiones que no todos los escaños valen la misma cantidad de votos.
Por otra parte, también es esencial la combinación de las provincias-circuscripción con la Ley D´Hont, que se utiliza para repartir los diputados entre los partidos que han obtenido más del 3% de los votos en esa provincia. El funcionamiento del sistema D´Hont es relativamente sencillo de comprender a través de un ejemplo, pincha aquí para verlo.
La consecuencia de este sistema electoral es la diferencia de los resultados respecto de una sistema proporcional de circunscripción única que produce que los pequeños partidos nacionales salgan muy perjudicados como IU (Izquierda Unida) frente a los grandes partidos que obtienen más diputados con menor número de votos proporcionales y posibilitando mayorías absolutas con un sólo un 40% de los votos totales, mientras que los partidos nacionalistas se mantienen en valores semejantes. Puedes ver un cuadro comparativo de las dos últimas elecciones en las siguientes WEBs: